jueves, 27 de agosto de 2009


Creo que uno nunca está preparado para oír las cosas que no tiene uno muchas ganas. Porque te juro que puse mi cielo y todo mi corazón en esto que nacía en mí para tu alma. Si bien me daba cuenta que no era igual al mío, el interés que mostrabas me alimentaba de mi fe. Para poder creer en tus palabras te dejo una parte de mi ser, mis sueños y toda mi voz. Me llevo este gran amor que sentí yo, te dejo mi luz y mi color. Llenando en ti cada rincón. Y si elegimos este amor, no fue casual, entiéndelo. El separarme de ti me tomó por sorpresa, tan de golpe así se está desdibujando mi alma, Y no me queda nada, solo se quedan en mí las cosas que vivimos. Tantas cosas, mil. Y este secreto de lo que yo he sentido por ti, si bien me daba cuenta que no era igual al mío. El interés que mostrabas me alimentaba de mi fe para poder creer en lo que hoy es nada. Te dejo una parte de mi ser, mis sueños y toda mi voz. Me llevo este gran amor que sentí yo, te dejo mi luz y mi color. Llenando en ti cada rincón. Y si elegimos este amor, no fue casual, entiéndelo. Creo que uno nunca está preparado para oír las cosas que no tiene uno muchas ganas. Se está desdibujando mi alma y no me queda nada

No hay comentarios:

Publicar un comentario